Meditación Mindfulness Inspirada en el Padre Nuestro
Preparación
Busca un lugar tranquilo donde puedas sentarte o recostarte cómodamente. Cierra los ojos, toma una respiración profunda y deja que tu cuerpo se relaje.
Inicio: Conexión
Lleva tu atención al presente. Siente el peso de tu cuerpo sobre la silla o el suelo, escucha los sonidos a tu alrededor y toma conciencia de tu respiración.
1. Padre nuestro que estás en los cielos
Al inhalar, reflexiona en la palabra "Padre", una fuente de amor y cuidado.
Al exhalar, deja ir cualquier sensación de desconexión.
Siéntete parte de algo mayor que tú mismo, sostenido en ese amor.
2. Santificado sea tu Nombre
En cada respiración, repite mentalmente: "Santificado."
Permite que la calma llene tu mente, recordando que este momento es sagrado.
Concéntrate en el milagro de la vida dentro y alrededor de ti.
3. Venga tu reino
Mientras inhalas, imagina la paz, la bondad y la justicia en tu interior.
Exhala, visualizando cómo esa paz se expande al mundo.
Siente el compromiso de ser un instrumento de ese reino en tu vida cotidiana.
4. Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo
Reflexiona en soltar el control y confiar en el flujo de la vida.
Con cada respiración, repite suavemente: "Hágase tu voluntad."
Permite que esta intención te guíe hacia la aceptación y la armonía.
5. Danos hoy nuestro pan de cada día
Lleva tu atención a la gratitud.
Recuerda algo que tengas hoy: comida, abrigo, amor o salud.
Mientras respiras, siente esa gratitud llenándote de satisfacción y alegría.
6. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden
Inhala y recuerda un momento en que recibiste perdón.
Exhala, soltando cualquier resentimiento hacia otros.
Repite internamente: "Perdono y soy perdonado."
7. No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal
Visualiza una luz protectora que te envuelve con cada inhalación.
Con cada exhalación, libera cualquier miedo o preocupación.
Siente cómo la luz del bien te guía en cada paso.
8. Amén: Confianza y cierre
Al finalizar, respira profundamente tres veces, repitiendo: "Amén."
Siente la paz y la conexión contigo mismo y con el momento presente.
Cuando estés listo, abre los ojos lentamente, llevando contigo esta calma y propósito al resto de tu día.
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