viernes, 14 de noviembre de 2014

Mi estilo de hacer Terapia de Grupo ACT en la Unidad de Salud Mental Comunitaria de Úbeda





¿Cómo trabajo con Terapia de Grupo de Aceptación y Compromiso (ACT)? (Ruiz, 2014)

Trabajo desde hace 3 años con ACT en grupos con  personas diagnosticadas  en el espectro ansioso-depresivo  (desde trastornos adaptativos a distimias)  en un servicio comunitario de salud mental. Los protocolos los adapto del formato individual usando los principales procesos del hexaflex , con metáforas, ejercicios experienciales y tareas para casa. También uso los factores comunes a los grupos (por ejemplo Yalom)   pongo en conexión a todo el grupo con el aquí y ahora y que están sintiendo en este momento, si sus "radios mentales" y sus "tendencias a evitar molestias", están actuando y cómo, etc. Creo que es mejor eso que reunir a un grupo y usar solo un estilo psicopedagógico, muy típico en la TCC (es decir mezclo lo que considero mejor de ACT con lo mejor de los factores comunes de Yalom). También dejo espacio para que comenten como le ha ido en la semana y si sus acciones se dirigen en la dirección de lo que consideran valioso (para eso veo muy útil preguntar  por escalas de progresos rápidas de 1 a 10 y al final del grupo preguntar: cosas del estilo siguiente: ¿qué me llevo hoy de esta sesión? y ¿qué puedo recordar que me ha sido  útil cuando esté solo/a la próxima vez que se presente el malestar?). También suelo proporcionar un cd con pistas de mindfulness y act para quién desee practicar más en casa. Una cosa que no suelo hacer  mucho, es un seguimiento y control de las tareas para casa; ¿por qué?...pues para no generar en demasía reglas pliances en el grupo, sino que realicen lo que realmente les funciona de lo aportado por el psicólogo y sus compañeros (más reglas tracking).
   Habitualmente se reúnen en el grupo de 5 a 10 personas que no se conocen entre sí y que han sido seleccionadas previamente por presentan determinados tipos de sintomatología o problemática (en este casos trastornos ansiosos-depresivos)  y muchas de ellas con medicación previa con una evolución irregular y no adecuada, o con seguimientos en el servicio mensuales debido a la presión asistencial. Se les explica en que consiste la terapia de grupo como alternativa al seguimiento habitual anteriormente referido y se les comenta la posibilidad de hacer terapia de grupo.
  Las primeras sesiones se suelen dedicar a compartir todo lo que han hecho hasta el momento para superar su “ansiedad y depresión”; y que habitualmente suponen maniobras de evitación experiencial guiadas por reglas a las que están fusionadas que conllevan repeticiones frecuentes de estrategias que conllevan circular en acciones y consecuencias disfuncionales. Para ello en estas primeras fases se introduce al grupo en los conceptos de evitación experiencial y fusión cognitiva, usando un lenguaje sencillo, usando con profusión las metáforas más que las explicaciones e intercambiando entre si sus experiencias de manejo reiterativo donde cortan la mala hierba de la depresión o la ansiedad y esta vuelve de nuevo a brotar (uso de la “desesperanza creativa” de la ACT).  El terapeuta hace circular y poner en común las experiencias de desesperanza creativa. Igualmente se usan ejercicios experienciales aquí y ahora de la sesión para comprobar in situ como les funcionan las cosas que hacen.
   A través de distintos ejercicios experienciales, metáforas y circulaciones y puestas en común de las personas del grupo vamos tratando  de introducir mayor flexibilidad psicológica; de modo que la conducta de la persona no esté tan regida y centrada en evitar las experiencias de malestar, sobre todo aquellas que les apartan de las direcciones de su vida que para ellas son valiosas; sino precisamente orientadas hacia estas actividades valiosas, aunque conlleven abrirse a esas experiencias  evitadas (aceptación), comprometiéndose en actividades en esa direcciones (compromiso).
   Es importante destacar que el terapeuta adapta la terapia ACT  a su estilo personal y no a un protocolo rígido, pues eso conllevaría introducir  unas “reglas  fijas sobre el buen hacer” que pueden generar inflexibilidad por alejamiento de la experiencia real de como acontecen las cosas. Este puede observar al grupo como un todo, y/o a cada uno de sus miembros y usando como guía el Hexaflex (los seis procesos que conllevan flexibilidad-inflexibiliad psicológica) adaptarlos a lo que acontece en el aquí y ahora del grupo y sus miembros y si están actuando determinados procesos con más predominio que otros. Eso conlleva  estar atento a lo que sucede, a las consecuencias en el grupo de lo que se trata y trabaja (“conducta regida por las contingencias) y como muchas veces las reglas verbales que usan todos los miembros del grupo y el propio terapeuta (“conducta regida por las reglas”) sobre lo que es correcto, razonable, adecuado, etc, puede entorpecer una mayor flexibilidad de una vida guiada por los valores personales de cada uno de sus miembros.
   En suma, cada grupo y su evolución en esos seis procesos  y las estrategias de evitación experiencial predominantes en cada uno (por ejemplo la abundancia de evitación experiencial,  la fusión cognitiva, el alejamiento del presente del aquí y ahora, las historias repetitivas vinculadas al “yo soy así”, el desapego a los  valores o la falta de compromiso) hará que en cada momento del grupo se incida más o menos en uno de esos aspectos. Ese conocimiento no deriva fundamentalmente de la psicopatología de su grupo-tipo (aunque se tiene en cuenta), sino sobre los procesos de inflexibilidad psicológica que emergen en estos grupos con estas personas en relación.
   Igualmente el terapeuta tiene en cuenta la incidencia de la propia experiencia del grupo en el mismo y de este sobre aquel (usando también sus conocimientos de la psicoterapia analítica funcional de la misma órbita que ACT) para flexibilizar su conducta y estimular al grupo en esa dirección.
                        
                 
                                Juan José Ruiz Sánchez
                             Psicólogo Clínico. USMC de Úbeda.
                                             19-11-2014


lunes, 18 de agosto de 2014

LIBRO: LAS TERAPIAS DE TERCERA GENERACION COMO TERAPIAS CONTEXTUALES. 2014




Este libro ofrece una revisión actualizada y una exposición sistemática de las terapias de tercera generación en la que se combina la fundamentación filosófica y teórica con la aplicación práctica. Además de la puesta al día, el libro ofrece una posición crítica y razonada sobre el modelo médico y el cerebrocentrismo que invaden la clínica, con base en una perspectiva contextual.
El tono, los conocimientos y la sabiduría puestos en juego hacen el libro atractivo para clínicos de diferentes enfoques. Para los estudiantes sirve de entrada en el mundo clínico con criterio razonado sobre los debates y controversias en psiquiatría y psicología, amén de conocer las terapias contextuales.

Aquí más información y descarga del índice:
http://www.sintesis.com/manuales-practicos-109/las-terapias-de-tercera-generacion-como-terapias-contextuales-libro-1827.html

Marino Pérez Álvarez es catedrático de Psicopatología y Técnicas de Intervención en la Universidad de Oviedo.

domingo, 30 de marzo de 2014

ACT: METAFORA DEL DIQUE CON AGUJEROS

Metáfora el dique con agujeros: Evitación, control y estar dispuesto (aceptación)

   Veamos, imaginarios un dique que tiene agujeros por los que antes o después sale  agua y suponga que aquí está una persona para quien ver correr el agua a través de  esos agujeros le produce una sensación de descontrol y desasosiego  extremo que no puedo soportar.

   Pero no hay problema, porque esta persona parece que ha encontrado un modo de evitar su desasosiego y su necesidad de controlar  que el agua fluya. Verá (aquí el terapeuta representará los movimientos que describe esa persona para controlar eso).


   Esta persona está pendiente de ver si fluye el agua por los orificios. Tan pronto ve que el agua fluye por uno, rápidamente se tranquiliza porque lo resuelve poniendo el dedo índice en el pequeño agujero. Más tarde, tampoco tiene problemas, ya que cuando el agua fluye por otro orificio, sitúa el otro dedo índice. Más tarde, ve que fluye agua por otro, pero tampoco hay problemas, coloca un dedo del pie derecho.


   Más tarde, coloca el dedo del pie izquierdo en otro orificio. Vuelve la tranquilidad y la sensación de control. Aún sigue sin problemas, ya que cuando surge agua por otro agujero sitúa su nariz en el orificio y vuelve a tranquilizarse. Y así sucesivamente. Parece que está controlando, eh, ¿qué le parece? Fíjese cómo está...Sin embargo, este hombre no encuentra la tranquilidad, ya que sí parece que pueda controlar el agua, pero ¿a qué precio? Se lamenta de no poder llevar su vida, tiene que estar controlando que el agua no salga. Finalmente, no es feliz en esa posición.


   . ¿Qué le sugiere?, ¿qué es lo que, como el agua, no puede soportar usted? Y ¿cuál es el precio que tiene que pagar por no ver fluir el agua?

   
  .  ¿Y si además tuviera que moverse en una dirección que le importa e interese, lejos del dique? (dirección de sus valores personales)

ACT: MINDFULNESS. ATENCION PLENA A LA RESPIRACION



Atención plena de la respiración (breve)
 Te invito a que te sientes con tus pies apoyados en el suelo y tu espalda derecha, y que cierres tus ojos o los fijes en un punto. Trae tu atención a tu respiración y obsérvala como si fueras un científico curioso que nunca ha visto la respiración antes… nota el aire mientras entra a través de tus fosas nasales…y baja hasta el fondo de tus pulmones… y nótala mientras fluye hacia afuera nuevamente… nota el aire moviéndose dentro y fuera por tus fosas nasales… cómo es ligeramente más cálido cuando sale… y ligeramente más frío cuando entra… nota la sutil elevación y descenso de tus hombros… y la gentil elevación y descenso de tu tórax… y la calmada elevación y descenso de tu abdomen… fija tu atención en una de estas áreas, dondequiera que prefieras: en el aire entrando y saliendo por las fosas nasales, en la elevación y descenso de tu tórax, o en el abdomen...

Mantén tu atención en este punto, notando el movimiento –entrando y saliendo- de la respiración (pausa 20’’) Sean cuales sean los sentimientos, impulsos o sensaciones que surjan, ya sean placenteros o displacenteros, gentilmente reconócelos, como si saludaras con un movimiento de cabeza a personas que están pasando por tu calle… gentilmente reconoce su presencia y déjalos estar… permitidles ir y venir a su antojo, y mantén tu atención en la respiración (pausa 20’’) Sean cuales sean los pensamientos, imágenes o recuerdos que surjan, confortables o incómodos, sólo reconócelos y permitidles estar… déjalos ir y venir a su antojo, y mantén tu atención en la respiración (pausa 20”) De tanto en tanto, tu atención va a perderse cuando seas capturado por tus pensamientos. Cada vez que esto suceda, nota qué te ha distraído, y vuelve a traer tu atención a la respiración nuevamente (pausa 20”) Sin importar qué tanto te vayas, sean cien o mil veces, tu meta es simplemente notar qué te ha distraído y volver a enfocarte en tu respiración… Una y otra y otra vez, te vas a ir en tus pensamientos. Esto es normal, natural y les pasa a todos. Nuestras mentes naturalmente se distraen de lo que estamos haciendo. Cada vez que te des cuenta de que tu atención se ha ido, gentilmente nota que se ha ido, nota qué te ha distraído, y regresa tu atención a la respiración (pausa 20”). Sin importar qué tan a menudo tu atención se vaya, gentilmente reconoce que se ha ido, nota qué te ha distraído y vuelve a enfocarte en la respiración… y cuando estés listo, tráete a la habitación nuevamente y abre tus ojos.

ACT: METAFORA DEL TUNEL








  "Imagina que estas completamente rodeado de montañas. Al otro lado de las montañas está aquello que mas te importa de tu vida. Para llegar a eso tienes que atravesar las montañas, pero no hay manera de poder hacer eso. El único camino que existe es un túnel muy oscuro. En la puerta del túnel hay un cartel que pone “dirección hacia lo que te importa de verdad”. El problema es que en este caso tú le tienes mucho miedo a los túneles, y cuando te acercas a la entrada del mismo tu mente te dice: “Aquí dentro puede haber peligro, no se ve la luz del fondo, no sabes en qué condiciones está el túnel y que peligros acechan en su interior”. Por si fuera poco, tu mente que funciona como una radio siempre encendida que no se apaga de ninguna manera, te sigue contando cosas como: “Tu no eres capaz de atravesar el túnel, eres básicamente miedoso/a y eres un perdedor/a”. Además cuando te acercas al túnel te invade la ansiedad y el desánimo, notas como tu corazón se acelera, sudas, la respiración se entrecorta  y te pones en tensión, experimentando un fuerte impulso a huir y apartarte del túnel.

   El dilema en que te encuentras es el siguiente: Si sigues lo que dice tu mente, tus sentimientos y las sensaciones de tu cuerpo te alejas del túnel y entonces no caminas hacia aquello que merece la pena en tu vida. Si decides a pesar de lo que diga tu mente, tus emociones, tu cuerpo y tus impulsos; entrar al túnel no te queda mas remedio que “estar dispuesto/a” a caminar hacia lo que te importa llevando encima lo que dice tu mente, tus sentimientos, las sensaciones de tu cuerpo y tus impulsos. ¿Qué vas a decidir tú? "

ACT: LA METAFORA DEL AUTOBUS